Propuesta de la Plataforma Social POC para transición constitucional y un plan de reconstrucción inspirado en el Marshall
El Programa de Organización Ciudadana (POC), con el liderazgo de la Confederación de Profesionales y Técnicos, CONFEPUV y el Frente Amplio Profesional Internacional, FAPI, presenta al país una hoja de ruta, que será comunicada a los aliados internacionales, parlamentarios de los Estados Unidos de Norteamérica, en especial, a la oficina de la congresista estadounidense María Elvira Salazar, para respaldo en una estrategia integral de transición democrática y reconstrucción institucional de Venezuela.
La iniciativa llega en un momento
decisivo. El pasado 3 de julio se cumplieron 180 días —el plazo máximo
que el artículo 234 de la Constitución venezolana permite para una falta
temporal del Presidente de la República— desde la captura de Nicolás Maduro por
autoridades estadounidenses el 3 de enero de este año. Vencido ese plazo,
corresponde a la Asamblea Nacional pronunciarse sobre si existe una falta
absoluta, lo que activaría la obligación constitucional de convocar elecciones
presidenciales dentro de los treinta días siguientes. Hasta el momento, el
Parlamento no se ha pronunciado.
A ese escenario de vacío institucional se suma la emergencia
humanitaria provocada por los terremotos del 24 de junio, que ya suman más de
2.600 fallecidos, miles de heridos y decenas de miles de familias sin hogar,
con La Guaira como epicentro de la destrucción.
Una propuesta con tres ejes
Según el documento, la propuesta de las organizaciones firmantes se
apoya en tres pilares:
Un fundamento constitucional explícito. El
texto invoca los artículos 7 (supremacía constitucional), 23 (jerarquía
constitucional de los tratados de derechos humanos y su aplicación directa),
333 (continuidad de la Constitución pese a su violación) y 350 (desconocimiento
de regímenes contrarios a los valores democráticos). El marco jurídico sostiene
que el restablecimiento institucional no depende de la voluntad de un poder de
facto, sino que es un mandato exigible.
Un mecanismo de transición inspirado en un precedente propio. La
propuesta recuerda que Venezuela ya vivió una experiencia de este tipo en 1958,
cuando tras la caída de Marcos Pérez Jiménez se instaló una Junta de Gobierno
presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazábal con el único mandato de
estabilizar el país y llamar a elecciones, lo que se cumplió ese mismo año. Las
organizaciones plantean disponer de un Estatuto de la Transición que sirva
instructivo con plazos, para que
un equipo se encargue de su ejecución. Pudiera recaer en liderazgos
sociales de reconocida solvencia moral, como rectores universitarios, líderes
de gremios profesionales, con
acompañamiento de organismos como la ONU y la OEA.
Una estrategia de reconstrucción inspirada en el Plan Marshall.
Citando el precedente europeo de posguerra (1948-1952), cuando Estados Unidos
canalizó fondos hacia dieciséis países a través de un organismo multilateral y
de mecanismos de contrapartida y rendición de cuentas, la propuesta plantea que
cualquier paquete de ayuda para Venezuela —tanto para la reconstrucción tras
los terremotos como para la recuperación económica e institucional— incorpore
desde su diseño una arquitectura similar de supervisión multilateral, con
participación de la sociedad civil, para evitar que la ayuda sea desviada.
YA EXISTE UNA MESA INSTALADA
Desde el 18 de junio de 2026, días antes de los terremotos,
está instalada una "mesa técnica y política paritaria" entre
representantes de la Asamblea Nacional de 2015 (encabezados por su presidenta
Dinorah Figuera, recién regresada de ocho años de exilio) y la Asamblea
Nacional oficialista de Jorge Rodríguez. El objetivo inicial declarado es la renovación
del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la reestructuración parcial del TSJ,
como paso hacia una eventual transición. El Departamento de Estado de EE. UU.,
con el Secretario Marco Rubio a la cabeza, respaldó públicamente esta mesa como
"un primer paso" hacia una "hoja de ruta de transición
democrática".
Los terremotos del 24 de junio ocurrieron, por tanto, en medio de este
proceso político ya en marcha, y antes del vencimiento formal del plazo de 180
días.
Lo que
proponemos
●
El reconocimiento público del vencimiento del
plazo constitucional de 180 días y el respaldo a las gestiones orientadas a
restablecer el orden constitucional venezolano conforme a los artículos 7, 23,
233, 234, 333 y 350 de la Constitución de 1999.
●
El respaldo a un mecanismo de transición
inspirado en el precedente de la Junta de Gobierno de 1958 y en el Estatuto de
la Transición de 2019, con participación de liderazgos sociales y profesionales
de reconocida trayectoria ética.
●
El impulso de una estrategia de reconstrucción
institucional, económica y humanitaria inspirada en el Plan Marshall, con
mecanismos multilaterales de financiamiento, supervisión y rendición de
cuentas.
●
El respaldo a la participación técnica y de
auditoría de organismos como la ONU y la OEA en la distribución de la ayuda
humanitaria y de reconstrucción, con fundamento en el artículo 23
constitucional y en las obligaciones internacionales de derechos humanos ya
asumidas por Venezuela.
Los
informes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos correspondientes a 2020 y 2026 documentan el progresivo
deterioro de la independencia judicial, la utilización del sistema de justicia
como instrumento de persecución y otras graves violaciones de derechos humanos,
y ponen de relieve la necesidad de emprender reformas estructurales urgentes
para restablecer el Estado de Derecho. Consideramos que su liderazgo puede ser
decisivo para movilizar el respaldo bipartidista e internacional que este
proceso requiere.

Excelente trabajo el que estás realizando Dr. Rafael Veloz en el programa de Organización Ciudadana (POC) sino también como Vice presidente de la (UIBA). La publicación está muy completa y acertiva por los acontecimientos que se han sucitado en Venezuela en los últimos tiempos.
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